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Cita inicio Fuimos seis los que bajamos a ese abismo. Pero solo salí yo. He visto a lo que la Colmena llama dios. Cita final

—Eris Morn


Eris Morn es una Cazadora y miembro de los Ocultos que sirve a la Vanguardia como su experta en la historia de la Colmena. Ella es la única sobreviviente de la escuadra liderada por ella misma y por Eriana-3 que intentó asesinar a Crota después del Gran Desastre.

Después de guiar al Guardián en el camino hacia la destrucción de Crota, ella ayudó a coordinar la lucha contra Oryx, el Rey de los Poseídos, mientras mantenía alianzas secretas con la Reina Mara Sov y el exiliado Hechicero Osiris.

Durante la Era de Triunfo, Eris dejó la Última Ciudad para recopilar más información sobre las futuras amenazas de la Colmena.

Biografía

Primera Vida

En su primera vida, la mujer que renacería como la Guardiana eris se llamaba Erisia Pyatova-Hsien. Vivió en San Petersburgo, Rusia en el Siglo 22, durante la Edad de Oro. Ella fue una hábil nadadora y disfrutaba nadar en la Bahía del Nevá durante su juventud y edad adulta. A los finales de sus treinta años, murió durante un frente frío al nadar sin supervisión desde San Petersburgo hasta Estocolmo.

La Gran Caza de los Ahamkara

Eris participó en la Gran Caza de los Ahamkara, y luchó contra un gran ejército de Ahamkara en Venus junto a Ikora Rey. Eris, de pie en medio de los huesos de los asesinados dragones de los deseos, decía escuchar voces que le contaban su vida antes de convertirse en Guardiana. Ella e Ikora invocaron una tormenta de Luz que vaporizó los huesos, pero las voces persistieron. Eris guardaría en secreto un hueso de Ahamkara con ella como un talismán después de que la Gran Caza terminara.

La Caza de Crota

Tras el fallido intento de la Vanguardia de recuperar la Luna de la Colmena durante el Gran Desastre, Eris se reunió con la Hechicera Eriana-3. Juntas, intentaron descubrir una forma de matar al Príncipe Crota, Hijo de Oryx, quien dirigió la Colmena en la Luna y fue responsable de la muerte de miles de Guardianes. Cuando su propia investigación no obtuvo respuestas, buscaron a Toland, el Fragmentado, un Hechicero exiliado del que se dijo que estaba loco pero que tenía un conocimiento incomparable de la Colmena. De él, se enteraron que Crota podía ser asesinado para siempre si entraban en el Reino Ascendente y lo mataban en su mundo trono. Armados con este conocimiento, Eris, Eriana y Toland reclutaron a tres Guardianes más para su misión: el Titán Vell Tarlowe y los Cazadores Omar Agah y Sai Mota. Eris comenzó a aprender la historia de la Colmena de Toland, quien explicó que cuando la voluntad de Crota fuera desafiada, desataría a los Ogros conocidos como el Poder de Crota. Ella cuestionó si él había aprendido ese conocimiento del Orador, pero Toland afirmó haberlo recibido de la Oscuridad misma.

Después de aterrizar en la Luna, la escuadra avanzó hacia el Templo de Crota mientras cuestionaban a Toland sobre los campeones de la Comena a los que se enfrentaban. Mientras discutían por los miles de Guardianes asesinados por los Sables de Crota y otros como ellos, Eris se preocupó de que la Luz no fuera suficiente para que emergieran victoriosos. Eriana le dijo que solo podían tomar las espadas de sus enemigos y usarlas para cortarlos si era necesario. Eris afirmó que estaba profundamente preocupada por el uso de un arma de la Oscuridad para luchar contra sus enemigos, y Eriana afirmó que haría cualquier cosa por venganza a lo que Eris oró para que no tuviera que acudir a eso. Cuando Vell comentó que deseaba matar a Sardon y a los Príncipes de la Colmena, Eris le recordó que su misión era matar a Crota, pero Toland le dijo que los lugartenientes del Príncipe de la Colmena eran extensiones de él. Vell le aseguró que tenía fe en toda su Luz, pero Eris no creía que la fe le ayudaría y le dijo que no tenían tiempo para batallas individuales y que debían luchar juntos como una unidad.

Dentro del Templo de Crota, la escuadra escuchó gritos desde las profundidades de los túneles de la Colmena. Toland les dijo que los gritos provenían de Ómnigul, Voluntad de Crota, y que significaban el nacimiento de una nueva progenie al servicio de Crota y que si la mataban, la amenaza de Crota en el mundo físico terminaría. Eris declaró que seguirían sus gritos más profundo en los túneles. Mientras descendían, la escuadra sufrió su primera baja: Vell fue asesinado por los Lacayos

Eris, Omar y Toland fueron separados de Eriana y Sai poco después de la desaparición de Vell. Mientras se movían a través de los túneles, Eris les dijo que sentía que algo los estaba observando. Toland explicó que esos eran los Ojos de Crota, y que no dudaba que los habían llevado a ese lugar como sacrificio para despertar a Crota drenando su Luz. Eris lo reprendió por guardar sus secretos como armas y le preguntó si quería maldecirlos a todos. Toland dijo que sus secretos eran armas y que podían usarlos para completar su misión, ordenándoles a ella y a Omar que cazaran los Ojos de Crota, los mataran y luego siguieran su Luz drenada hacia donde Crota esperaba. Ese plan también falló y Eris se separó de Toland creyendo también que Omar estaba muerto después de otro encuentro con la Colmena. Mientras se escondía en las sombras de los túneles, escuchó gritos desde abajo y los siguió hasta las cámaras más ocultas donde vio que Omar había sido capturado por una Maga llamada el Corazón de Crota. Eris observó con horror como la Maga despellejaba la Luz de su compañero Cazador y la usaba para alimentar Lacayos recién engendrados.

Con el resto de la escuadra muerta y su propio Espectro drenado de Luz y eventualmente pereciendo, Eris se quedó sola en las profundidades de los túneles de la Colmena. Contra todo pronóstico, se las arregló para sobrevivir durante años usando sus propias tácticas oscuras contra la Colmena, a pesar de sus preocupaciones anteriores acerca de empuñar las armas de la Oscuridad. Perdió los ojos reemplazándolos por los de un enemigo de la Colmena, incluido el tercer ojo. Eris aprendió mucho sobre la Colmena, su jerarquía y cómo manejar algo de su magia. También tuvo acceso a una copia del diario de Toland, que la ayudó mucho a mantenerse viva en las profundidades y ampliar su conocimiento de la Colmena.

Regreso a la Torre

Eris eventualmente escapó de la Boca del Infierno y regresó a la Última Ciudad, pero cambió enormemente por la experiencia. Su continua obsesión por derrotar a Crota y el nuevo conocimiento de la Colmena la convirtió en una paria en la Torre, pero aunque el Orador y el Comandante Zavala creyeron que su fascinación por la cultura de la Colmena era poco saludable e inconfiable, Ikora Rey secretamente la empló como miembro de los Ocultos para infiltrarse y vigilar las actividades de la Oscuridad. Aunque trabajó para Ikora, también conspiró con Osiris y la Reina Mara Sov del Arrecife.

Finalmente Eris le informó a Ikroa que la Colmena se estaba volviendo más activa y que Ómnigul había abandonado la Boca del Infierno. Le preocupaba que la Colmena estuviera apuntando al Estratega Rasputín en el Cosmódromo, y que si él era trastornado por la Colmena todo se perdería. Ikora le pidió que permaneciera en la Torre para ayudar a la batalla contra la Colmena y le prometió convencer a los otros líderes de la Vanguardia para que la escucharan, mientras que ella también prometió encontrar Guardianes para ayudarla.

Guerra contra Crota

Después de enterarse de un Guardián recién resucitado allanó la Tumba del Mundo por orden del Orador, Eris lo convocó declarando al Orador un tonto por no ver que la verdadera amenaza era Crota y por aferrarse a su creencia en un dios muerto, y le encargó al Guardián que matara a los Príncipes de la Colmena y destruyera la Espada de Crota, que la Vanguardia creía hace tiempo destruida. Después de que el Guardián tuviera éxito, Eris le pidió que matara a Sardon, Puño de Crota, quien estaba liderando la Colmena en el Cosmódromo en preparación para la resurrección del alma de Crota. Mientras el Guardián cazaba al general de Crota, Eris explicó el papel de Sardon en la conquista de la Luna y cómo sobrevivió durante años en los túneles de la Colmena. El Guardián derrotó a Sardon, pero debido a que Ómnigul también fue avistada en el Cosmódromo, Eris solicitó al Guardián que regresara a la Torre para discutir el próximo paso.

Eris se enteró que de Ómnigul estaba viendo a Rasputín como objetivo, demostrando que sus preocupaciones anteriores sobre los planes de la Colmena eran correctas por lo que envió al Guardián para evitar que la Voluntad de Crota destruya o corrompa al Estratega, lo que permitiría a la Colmena invadir la Tierra sin preocuparse por las defensas de Rasputín. Eris se sorprendería cuando el Estratega le permitió al Guardián acceder a su búnker y también cuando descubrió que Ómnigul ya se encontraba adentro. El Guardián detuvo a la compañera de Crota, quien huyó para ponerse a salvo, y Eris notó que la Colmena en la Tierra era más poderosa de lo que había asumido. Nuevamente convocó al Guardián de vuelta a la Torre para discutir como evitarían que la Colmena despertara el alma de Crota. A pesar de esa victoria, a Eris le preocupó la razón de por qué Ómnigul había huído, ya que generalmente se deleitaba con la Luz y temía haber encontrado lo que estaba buscando en el búnker. Eris también fue cautelosa con los motivos de Rasputían y se preguntó si su supervivencia del Colapso se produjo a un costo para la humanidad.

Con Rasputín a salvo, Eris le encargó al Guardián que fuera al Templo de Crota y evitara que las Resucitadoras de Crota comenzaran un ritual para restaurar el alma de Crota. Cuando el Guardián llegó, descubrió que el ritual ya había comenzado, y Eris los presionó a seguir adelante para evitar que se completara. Después de que el Guardián destruyó a las Resucitadoras, Eris le ordenó que destruyera el cristal que las Magas estaban usando para el ritual. Una vez que fue destruido, Eris agradeció al Guadián por desterrar el alma de Crota y traerle cierta venganza por sus amigos caído. Con el alma de Crota desterrada, Eris declaró que ahora Ómnigul tenía que morir para asegurarse de que Crota no pudiera regresar al mundo. Ella había localizado a Ómnigul en el Observatorio, donde estaba creando un nuevo ejército de la Colmena para llevar a cabo la voluntad de Crota. Una vez que el Guardián mató a Ómnigul, Eris le dio las gracias y esperó que sus amigos ahora encontraran algo de paz. Ella recompensó al Guardián con el Fusil de Fusión Murmur. También explicó que muchos de los discípulos de Crota aún caminaban por la Luna y la Tierra, y sugirió al Guardián que encontrara la manera de entrar a la Boca del Infierno.y encontrar la forma de para destruir a Crota para siempre. Eventualmente, el Guardián también mató a Crota, aventurándose en el Reino Ascendente y matándolo en su Trono de Alma Suprema.

Guerra de los Poseídos

Con Crota muerto, Eris dirigió su atención a su padre, Oryx, y con ese propósito se dirigió a la Reina Mara Sov del Arrecife y al exiliado Hechicero Osiris en busca de ayuda. Los tres se reunieron en el salón del trono de la Reina en el Arrecife, donde Eris declaró que no deseaba jugar ningún juego de política con ellos y que solo estaba allí para asegurar que un frente unido estuviera cuando Oryx invadiera el sistema. La Reina estuvo de acuerdo con ella, y los tres comenzaron a conspirar para acabar con el Rey de los Poseídos. Ella mantuvo su alianza con la Reina y Osiris en secreto del liderazgo de la Ciudad. Durante la Rebelión de los Lobos, ella secretamente se reunió con el Príncipe Uldren Sov en el Puesto de Vesta, evitando a los otros Guardianes que ahora podían ingresar al Arrecife. Ella le informó a Uldren que tenía noticias del más allás que la Reina necesitaba escuchar. Juntos formaron un plan para derrotar a Oryx; los Insomnes evitarían que su flota entrara en el sistema interior, mientras que Eris ayudaría a los Guardianes a ingresar al Acorazado y matar a Oryx.

A Cayde-6 le gustaba referirse a ella como su "compañera espeluznante" en sus esfuerzos por detener a Oryx, para su gran molestia. Cuando Eris descubrió que su nave fue destruida en la misión de Cayde de abordar el Acorazado, se enfurece con Cayde por la pérdida. A pesar de su ira, ella todavía trabajó junto a él para ayudar a la derrota de Oryx. Sin embargo, una vez que Oryx es derrotado permanentemente, ella se negó a dejar su ira.

Luego de la muerte del Rey de los Poseídos, Eris ayudó a los Guardianes a asesinar a posibles aspirantes y pretendientes al trono de Oryx. Los principales entre ellos eran Alak-Hul y Malok. En lo que respecta al Sable Oscuro, ella esperaba obtener una sensación de venganza ya que Alak-Hul estuvo presente durante su incursión contra Crota y causó algunas de las muertes de sus compañeros de escuadra. También sabía que Alak-Hul podría, sin embargo, ser un digno sucesor de Oryx y, por lo tanto, debía ser sacado de su prisión. Guiando a los Guardianes a las prisiones dentro del Acorazado, Eris los llevó a la celda de Alak-Hul donde, después de una tensa batalla, logran matar al Sable Oscuro.

Malok, Orgullo de Oryx, intentó asumir el lugar de Oryx al hacerse cargo de los Posepidos con su dominio de las Plagas y liderar un asalto contra la Última Ciudad. Sin embargo, gracias a la guía de Eris y los consejos de Variks, los Guardianes persiguen a Malok del Acorazado hasta el Santuario de Oryx en la Luna. Allí, los Guardianes matan al aspirante al Trono de Osmium.

Últimos días en la Torre

Durante el Festival de las Almas Perdidas, Cayde-6 se acercó a Eris quien le dijo que si no tenía una nave de reemplazo para ella. Cayde intentó darle un ambiente más festivo, pero Eris lo rechazó al enumerar todo lo que había perdido, incluidos sus amigos, su Espectro y su nave. Cayde le ofreció una golosina de un paquete de contrabando que Kadi 55-30 había confiscado, pero Eris lo rechazó y le pidió que no regresara hasta que consiguiera una nueva nave para ella.

Eris, a regañadientes, ayudó a Eva Levante a decorar la Torre durante la Aurora. Eris vio el festival como algo trivial y una pérdida de tiempo mientras los sirvientes de la Oscuridad aún permanecían. Eva intentó convencerla de que la alegría y la esperanza eran importanes para luchar contra la Oscuridad, pero Eris lo veía todo como un fingir. Eva dijo que los Guardianes alegres podían derrotar a la Oscuridad, y que celebrar el festival de la Aurora era su manera de hacer que eso sucediera, lo que hizo que Eris le deseara una feliz Aurora.

Poco después de la Aurora, Eris visitó a un viejo amigo en el hospital, un Hechicero con el nombre de Asher Mir. Ella habló a su cuerpo catatónico, diciéndole que su tiempo en la ciudad había terminado, ya que había logrado todo lo que se había propuesto hacer allí. Ella decidió buscar una nueva forma de eliminar a la Colmena que no encontraría dentro de los muros de la Ciudad. Antes de irse, ella hizo una severa advertencia; que una "tormenta" venía y que ella no estaría con ellos cuando llegara. Esta tormenta terminaría convirtiéndose en el asalto de la Legión Roja a la ciudad con la que dio comienzo la Guerra Roja.

La ausencia de Eris es notada por la Vanguardia y los Guardianes, ya que originalmente esperaban pedirle cnsejo sobre la nueva progenie de la Colmena que había en Titán. Sin embargo, Zavala afirma que nadie ha visto ni oído hablar de Eris desde antes de que cayera la Última Ciudad. Después del despertar del Viajero y la liberación de la Última Ciudad, todavía no había noticias de Eris.

Renegados

En algún momento después de su partida, Eris envió un mensaje a Asher Mir, indicando que había construido una nave con quitina de la Colmena y descubrió un Mundo Trono creado en el Reino Ascendente construido para ser alineado con la Luz.

Eris posiblemente hizo contacto con el Guardián en la Ciudad Ensoñada, revelando la existencia del bucle de tiempo que sostiene a Riven y que ella haya recuperado los recuerdos de su vida anterior a una Guardiana. Sin embargo, durante su comunicación, se producen varios fallos extraños en su discurso que finalmente se revela que se debe a que en realidad es una inteligencia artificial de la Edad de Oro, Medusa. Sin embargo, entonces parece que la Medusa que se comunica con el Guardián es en realidad una ejecución de una simulación de Quria, Transformada de la Hoja, que busca una forma de superar su estado de posesión. Entonces parece que esto en sí mismo era una mentira, y Quria está realmente bajo el control de Dûl Incaru, una Maga Ascendente de la Colmena  e hija de Savathûn, que trata de obtener el control del Guardián inundándolo con enigmas. Sin embargo, el Dûl Incaru que habla con el Guardián resulta ser otra simulación creada por Quria, y la Medusa real toma el control de sus propios simulacros y rompe la simulación. Finalmente, se revela que la narradora es y siempre ha sido la verdadera Eris Morn, quien se asustó al darse cuenta de que había perdido el tiempo hablando de su pasado y sentía que los Guardianes perderían respeto por ella si admitía que no estaba por encima de esas emociones. Ella dice amargamente que a estas alturas el Guardián probablemente no confía en su identidad y lamenta su paranoia. Debido a la naturaleza de las comunicaciones, no está claro cuál es la verdadera identidad del remitente de los mensajes.

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