Destinypedia
Advertisement
El Cronicón

El Cronicón es un libro de Historia introducido en Penumbra. Las entradas se desbloquean al mejorar el Cáliz de Opulencia. Además, las entradas de este libro también se pueden encontrar dentro de las pestañas populares de los conjuntos de Armadura Opulenta.

I.[]

I. Registrado por el escriba Tlazat

Las siguientes páginas son una publicación auténtica y real de las increíbles hazañas y hallazgos del Emperador Calus, el más grande Emperador de los cabal, que presenciaron sus aliados más leales y registraron sus escribas más honestos.

Tras sufrir una terrible traición por parte de falsos aliados, el Emperador Calus encargó el Cronicón, un registro de historias para preservar la verdad de su magnánimo reinado y su injusto exilio. Sus historiadores reales, los escribas Tlazat y Shagac, son los encargados de escribir y mantener estas hazañas esenciales.

Las hazañas comienzan así:

El día en que su majestad alegre fue expulsado de su hogar en Torobatl, una gran obsesión de desesperación cubrió al pueblo cabal. Millones de los súbditos más leales y alegres del imperio salieron a las calles para azotarse en un terrible lamento. El planeta se estremeció y se sacudió con un dolor tan intenso que los usurpadores reconocieron que no podían matar a un Emperador tan amado. De esta forma, el Emperador fue situado en una gran nave prisión llamada el Leviatán y enviado en un rumbo inmutable lejos de su mundo.

Dijo el Emperador a sus asistentes en la víspera de su exilio:

"Soy el último y más grande Emperador de los cabal. Mi imperio, construido en alegría y abundancia, fue usurpado por los traidores que solo adoran la guerra y la brutalidad. Destruirán lo que construí y mi preciado pueblo no conocerá más que sufrimiento bajo su reinado lleno de miedo.

Juro que un día regresaré a este lugar para traer descanso y abundancia a nuestro pueblo. Hasta entonces, proclamo una nueva era de historia y futuro. Esta era no la definirán las censuras y quemas de libros de mis enemigos, sino el conocimiento dorado de las delicias, la felicidad y el poder más deseables de la vida. Prodigaré este conocimiento a todos los que demuestren ser dignos de mi consejo verdadero y, unidos en amor, nos llenaremos de júbilo".

"Que mi Cronicón sea un faro de la verdad en una era repleta de mentiras".

DLXXVIII.[]

DLXXVIII. Registrado por el escriba Tlazat

Tras varios días de vuelo continuo, el Leviatán experimentó una avería grave. Este escriba prefiere prescindir del lenguaje metafórico cuando la exactitud de la historia está en juego, pero en estas circunstancias inusuales, el registro podría perdonar una desviación hacia lo subjetivo: fue como si una mano gigantesca hubiera arrancado la nave del cosmos como si fuera una baya, tomándola entre su índice y su pulgar para apretarla y probar su madurez, y tras ver que le gustaba, lanzarla hacia atrás en una dirección desconocida hacia unas fauces misteriosas.

Como resultado, la navegación y los sistemas de energía de la nave se dañaron tanto que los pilotos reales no pudieron hacer ninguna hipótesis sobre su falla o reparación. La nave se sumergió en caos y oscuridad, y su pueblo se reunió con el Emperador en busca de guía y amor.

En cambio, el Emperador se puso un traje de gel de presión y pidió salir de la nave solo. Dijo Calus, "deseo ver el destino de mi destierro en privado".

No se podía persuadir de otra forma.

//////

Yo, Tlazat debo romper el uso de nuestro registro por temor a que esta entrada pudiera ser la última del Cronicón, lente de la verdad, compendio de felicidad, símbolo de la magnífica benevolencia de su majestad, el Emperador.

Han pasado dos horas desde que el Emperador salió de la nave. Nos sacuden temblores intermitentes, que son lo suficientemente fuertes para estrellar hasta a los guardias más firmes contra las paredes. Shagac y varias docenas quedaron inconscientes. Zhozon, el más preciado confidente del Emperador desde su exilio, se queja de una presión creciente en su cráneo; otros doce sangran de los oídos. Las bestias palatinas aúllan con furia incesante.

Ya no puedo transcribir a mano. Escribiré en mi mente hasta quedar incapacitado.

Estamos asustados. Tenemos miedo de que nuestros enemigos nos hayan mandado a este lugar para morir en la oscuridad, lejos de la vista del público devoto de Calus.

El Emperador no regresó y seguro está muerto.

DLXXIX.[]

DLXXIX. Registrado por el escriba Tlazat

Después de doce horas de violentos temblores, el Emperador regresó. Su comportamiento era errático y por su discurso parecía que había sufrido alucinaciones fuera de la nave. Un mecánico real identificó una avería en el manómetro del traje del Emperador, lo que quizá explicaba su cambio de comportamiento, aunque era imposible que su traje (o él mismo) pudiera estar intacto tras doce horas en estas condiciones inconcebibles.

Tras regresar, y con un aspecto de obsesión en sus ojos, el Emperador proclamó lo siguiente:

"Llegamos al fin del mundo y miré su amplitud. Me susurró al oído y todo se aclaró. La muerte se acerca y me hizo su heraldo. El final lo devorará todo".

El Emperador suspiró profundamente, como si se hubiera quitado un gran peso de encima.

"Y cuando nada importa, ¿qué queda? Alegría. Consuelo. Libertad. La verdadera libertad de buscar placer por el placer mismo, porque te gusta, porque lo deseas. Sabía esto durante mi reinado y lo olvidé durante mi exilio. No lo olvidaré de nuevo".

Los consejeros y yo le recomendamos al Emperador que descansara, en caso de que el extraño comportamiento se tratara de una enfermedad mental momentánea. Antes de que se fuera a su sala de observación, el Emperador describió su encuentro con detalle. Zhozon me narró este extraño relato:

"Afuera de la nave, el Emperador miró hacia el borde del universo y no vio nada. Es decir, no fue que hubiera visto algo inusual, sino que vio la Nada: la ausencia de luz, oscuridad, muerte, la ausencia de todo, incluso de la ausencia misma. Y de la Nada, se escucharon susurros en un lenguaje oscuro, que llenaba tanto su cabeza que por un momento olvidó su propio lenguaje, y, de repente, la nada se dispersó para mostrar algo, que era una flota de naves extranjeras. Luego vio la destrucción de muchas criaturas y mundos, incluyendo todos sus enemigos y él mismo, y vio el deterioro y la fragmentación de su propio cuerpo y esqueleto. Y por último, antes de ser liberado, los susurros se volvieron más fuertes y le concedieron el honor de difundir las noticias del final".

DCII.[]

DCII. Registrado por el escriba Shagac

Como los escritos del escriba Tlazat revelaron deslealtad para nuestro gran Emperador, y como sus acciones de traición resultaron en escritos falsos en nuestro registro sin notarlo, el escriba Shagac lo reemplazará legítimamente como historiador real, junto con el escriba Ixolt, por orden del mismísimo Emperador. Que la verdad brille a través de estos registros, sin fracasos ni preferencias personales.

Se deben observar las siguientes correcciones del registro:

1. La Gran Revelación no fue una alucinación inducida por un traje descompuesto, y tal indicio es similar a traición, lo que se castiga con muerte por ebullición;

2. La expansión de la nave prisión Leviatán en un gran Palacio de placer fue un edicto que apoyaron todos los lealistas de Calus, salvo por el traidor Tlazat; y

3. Las Sombras de los clipse, los Sindû y los nacidos del arco representan a los mejores y más expertos de su clase, elegidos por el mismísimo Calus no para cumplir algún objetivo personal o mezquino, sino para una necesidad cósmica más importante: ayudar a nuestro gran Emperador a marcar el comienzo del fin de los tiempos.

El Emperador Calus, el último y más grande Emperador de los cabal, el mejor hacedor de regalos, el buen anfitrión con el generoso banquete, el príncipe del regocijo y el amo de la risa, le dijo a sus Sombras con amor que desprendían sus brillantes ojos negros:

"Mis preciadas Sombras representan todo lo que perdí cuando la Legión Roja tomó Torobatl. Son el epítome del imperio que construí. Cada una es el espécimen perfecto de sus mundos, viviendo la mejor versión de sus vidas, porque son las mejores versiones de sus especies. Son todo lo que necesito para recuperar lo que me quitaron, y son a las que quiero a mi lado mientras preparo este mundo para su final".

DCV.[]

DCV. Registrado por el escriba Shagac

Tras la caída de sus Sombras, el gran Emperador Calus, maestro de celebraciones, anfitrión de fiestas, se paró en la sala del trono de su gran nave. El Rey dorado brilló, con el ceño fruncido lleno de una profunda melancolía y la belleza de su rostro opacada por un gesto.

Dominus Ghaul, el Albino Primus y el Usurpador vivieron mientras sus Sombras más poderosas, sus asesinos elegidos y sus campeones en apogeo estaban muertos.

Cuando se le acercó uno de sus consejeros, que esperaba consolar al Emperador, el Emperador alzó su mano y dijo, confundido,

"Les fallé.

"Fui elegido para crear el fin del mundo, y puse mis expectativas tan bajas como una simple venganza. Mis enemigos merecían sufrir y caer por su traición, pero mis Sombras estaban destinadas para algo más grande que el violento final al que las envié. Las destruyeron, igual que mi preciado imperio".

Aquí sus consejeros corrieron ansiosos a tranquilizarlo, molestándolo con ofrecimientos de vino, comida o falsas palabras de consuelo, pero el gran Emperador no se conmovió.

¿Qué pasó con el resto de sus Sombras?, preguntaron tímidamente. ¿Las que no fueron a pelear con Ghaul? Todavía viven.

"No, las arruiné a todas", susurró el gran Emperador. "Arruiné el conjunto completo".

DCCII.[]

DCCII. Registrado por el escriba Shagac

El Emperador estaba tan desconcertado por el fracaso de sus Sombras que pasó muchas horas con sus consejeros meditando sobre lo que había sucedido. Sus consejeros hicieron muchos intentos en vano para tranquilizarlo, temerosos de que su ira contenida apareciera.

Uno de esos días, el Emperador se reunió con sus consejeros, Tlu'arg e Ilhali, que se burlaban torpemente de la vulgar brutalidad de Ghaul con la esperanza de animarlo.

Dijo el generoso y compasivo Emperador:

"Ghaul resucitó de su propio pasado. Eso, por lo menos, es admirable. Ilhali, ¿piensas que, después de todo lo que he visto, estoy afligido por una cosa tan pequeña como el fracaso? No. Estoy cansado".

"Diseñé este universo entero para alguien que verdaderamente se mereciera un sitio en mi mesa. Una criatura que pudiera entender parcialmente la gravedad de mi misión, una criatura lo suficientemente valiente para demostrarme su poder y su inteligencia, una criatura digna de cenar mi carne perfecta. Y no la encontré".

Mientras que el Emperador hablaba con sus complacientes consejeros, su bello rostro se relajaba con una calma insólita, un mensajero corrió a la sala y se dirigió a él, haciendo una reverencia con arrepentimiento y suplicando su perdón. Mientras gateaba por el piso suplicando, el mensajero anunció que una persona de la tribu de guardianes había matado a Dominus Ghaul en el sistema solar.

En ese momento, yo mismo vi un renovado destello de luz en los ojos del Emperador y su rostro iluminado como un sol.

"Encuéntralos", le dijo al mensajero. "Encuentra a este héroe e iremos hacia ellos". Miró a Tlu'arg y le pidió que estableciera una trayectoria hacia el sistema solar. Luego, le ordenó a Ilhali que preparara sus otros autómatas, las creaciones robóticas parecidas al gran Emperador, que se construyeron para que su majestad alegre se pudiera ver a sí mismo en muchas situaciones únicas. El Emperador no especificó por qué los autómatas debían estar preparados, pero había tanta alegría en su voz que sus consejeros no presentaron objeciones.

DCCLXXXIX.[]

DCCLXXXIX. Registrado por el escriba Ixolt

Lo que sigue es una carta sin enviar al héroe de la tribu de guardianes, que redactó el gran Emperador Calus:

"¡Ah, hijo de la Luz! ¡Fue un placer observarte!

"Cuando te invité a bordo de mi Leviatán la primera vez, fue un placer único verte hacer una prueba que yo mismo había diseñado. Después me di cuenta de que se adaptaba específicamente a tus talentos, pero esa no era mi intención. Solo fue suerte del destino que los talentos que buscaba eran los que posees".

"Cuando disparaste a la copa que tenía en la mano mi autómata. Ah, guardián... Mi alma se cubrió de nostalgia".

"Y cuando mi bella nave fue invadida, ¡dos veces, de hecho!, por la mente vex, Argos y luego por el detestable Val Ca'uor, estas visitas no eran tan... previsibles. Navegaste las peligrosas peculiaridades de mi adorable hogar con tanta... gracia. Entusiasmo".

"Lo que me deleitó más que cualquier otra cosa: tu entusiasmo por un desafío. ¡Verte saltar ágilmente por mi reactor! ¡Verte liderar a tu equipo en sincronía perfecta contra el envidioso Val Ca'uor! ¡Todo me estremeció!"

"Estas hazañas me llevaron hacia ti. Me inspiraron para diseñar un cáliz especialmente para ti, con el que pudieras beber hasta el fondo mi sangre real y enriquecerte. Y sabía que la atracción era mutua, porque entraste de lleno en mi Casa de las fieras. Tomaste todos mis regalos, completaste todos mis desafíos. Ese día en que mataste con gallardía a Gahlran, con el cáliz dorado en la mano, en verdad supe que estábamos destinados a estar juntos".

"Me tienes cautivado, guardián. Quiero que me pertenezcas hasta el final de la existencia".

DCCCVII.[]

DCCCVII, predicción. Registrado por el escriba Shagac

El día en que el héroe de la tribu de guardianes se convirtió en la Sombra de la Tierra, el gran Emperador ordenó un magnífico banquete para celebrar. A todos se les sirvió el mejor vino real, junto con un gran festín de delicias de Torobatl y la Tierra.

La tarde comenzó con un ligero aperitivo y una obra que representó la compañía del Leviatán, que narraba un relato ficticio de la derrota de Ghaul. La Sombra de la Tierra se sentó a la derecha de Calus durante la interpretación y aplaudió con entusiasmo el final del espectáculo, donde el actor que interpretaba a Ghaul, Tor Trakal, se moría en un gran incendio.

Después de la interpretación, mientras la compañía quitaba el cuerpo de Trakal del escenario, se sirvió un segundo plato y el maestro de rimas del Emperador recitó un poema en honor a la Sombra de Sombras, alabando sus logros y virtudes, y las virtudes del gran Emperador que sirvieron para elegirlas tan bien.

Se sirvió un tercer plato+, mientras que los bailarines psiónicos del Emperador interpretaban un baile de celebración con cintas. Después de terminar el tercer plato y de que todos aplaudieran, el Emperador se levantó para dar un discurso:

"Este es un gran día para el imperio cabal, para la Tierra y para ti, mi querido amigo. Hoy, la Tierra crea una Sombra".

"¿Sabes cuánto tiempo te esperé? Claro que lo sabes. Estamos conectados, tú y yo, por un sentimiento: la sed. La sed de placer, dominio y triunfo. De vida".

"Y ahora que estamos juntos, difundiremos las grandes y terribles noticias. Les recordaremos a todos los seres que no existe nada más que este momento, así que uno debe luchar por vivir en un estado de éxtasis. Por reducir el dolor. Por abandonar las ideologías que nos atan".

"Representas el inicio de una nueva era. La última era antes del fin. Me acompañarás mientras este insignificante mundo se encuentra con la muerte".

+El escriba encargado en esta fecha futura proporcionará detalles adicionales aquí en cuanto al número de tiempos en el banquete y su contenido. Borra esta nota al pie de página tras la actualización de esta historia.

MCXII.[]

MCXII, predicción. Registrado por el escriba Shagac

Dijo el gran Emperador a su Sombra de Sombras:

"Continúa y reúne un nuevo ejército de Sombras. Elige solo a las más bellas, las más devotas, las más alegres, las más hábiles".

"Sé que las encontrarás, porque percibes el mundo como yo. Vemos más allá de las ataduras de existencia temporal. Todos nuestros juramentos, nuestros deseos y nuestras lealtades un día se reducirán a un vacío tan inmenso que ni te imaginas".

"Este sistema está asolado por una lucha mezquina. La humanidad conduce una guerra sin sentido contra sus enemigos. Mara Sov mantiene a su pueblo en una lucha eterna contra el destino. Los elixni buscan una era perdida, lejos de su alcance".

"Expón sus ataduras sin sentido, mi Sombra y, al hacerlo, libéralos".

//////

En este día, el gran Emperador Calus, portador de alegría, campeón de ovación, anuncia la tan esperada formación de su nuevo ejército de Sombras.

La Sombra de la Tierra, habiendo partido a una aventura bajo órdenes del Emperador, comenzó con la dispersión de las casas restantes de los elixni en busca de nuevos reclutas. Había pocos candidatos prometedores entre las facciones, así que la Sombra terminaba casi todas las interacciones con un compasivo espectáculo de violencia, para ahorrarles a estas criaturas la pena de conocer el fin de los tiempos en un estado tan lamentable.

Un advenedizo prometedor sobresalió entre la tribu de los elixni, llamado por sus aliados como Mithrax, el kell de Luz, a quien la Sombra de la Tierra tomó rápidamente como aprendiz. Juntos, la Sombra y Mithrax eliminaron a los elixni que permanecían leales a sus patéticas casas.

En segundo lugar, la Sombra de la Tierra se acercó a la reina insomne, Mara Sov, que se denominó a sí misma la destructora de naves, para ofrecerle la misma piedad que a los elixni. Como lo previeron el Emperador y su Sombra, Mara Sov rechazó la oferta de paz, así que la Sombra de la Tierra la mató en su trono.

Tras la brusca muerte de su reina, la antigua Ira de la Reina, Petra Venj, se unió con la Sombra de la Tierra y juró lealtad al Emperador Calus y su gran propósito. Juntas, Petra Venj y la Sombra eliminaron a todos los lealistas insomnes restantes.

Les damos la bienvenida a estas nuevas Sombras a nuestra noble aventura. Abandonaron las pretensiones de sus vidas anteriores, dejando de lado sus obsesiones y lealtades sin sentido, y por esto, las celebramos.

MCXVII.[]

MCXVII, predicción. Registrado por el escriba Ixolt

La Sombra de la Tierra, habiendo encontrado un pequeño pero formidable equipo de aliados en las Sombras de los elixni y los insomnes, profesó al Emperador que, para poder continuar con su aventura de marcar el comienzo del fin del mundo, las Sombras nuevas deberían recuperar cierto conocimiento perdido de los mundos ateneos del imperio. El Emperador estuvo de acuerdo y aprobó la excursión.

Lo que sigue es un relato de la recuperación del mundo ateneo X:

Las Sombras de la Tierra, de los elixni y los insomnes llegaron al planeta de hielo que sostenía el mundo ateneo X del Emperador Calus, el nombre que se había olvidado con el tiempo. Este planeta, siendo un depósito de precioso conocimiento antiguo que recolectó el Emperador, fue elegido por su entorno hostil, que sirvió como un sistema de defensa incorporado para intrusos y ladrones.

De camino al santuario interno del planeta, donde se conservaba el conocimiento del mundo ateneo, las Sombras fueron acechadas por una especie indocumentada local, cuya habilidad natural como depredador resultó inesperadamente debilitante al compañero del alma de la Sombra de la Tierra. La Sombra, al depender simbióticamente de su compañero del alma, se debilitó y el trío se vio obligado a acampar en un lugar debajo de un gran monolito mientras una tormenta caía sobre ellos.

Las criaturas, que hasta ahora merodeaban en las orillas cerca del trío, se acercaban para cubrirse de la tormenta, que se intensificaba cada vez más, y atacaron con sigilo. Así empezó una batalla sangrienta, donde las tres Sombras pelearon contra una docena de criaturas con modesto éxito y la Sombra de elixni cayó en combate. Más tarde, la Sombra de la Tierra dijo de este sacrificio: "Sabía los riesgos de nuestra misión, y ofreció su vida con gusto para ayudarnos a completarla. Este es un sacrificio que nosotras, las Sombras, estamos dispuestas a tomar".

Fue entonces cuando las Sombras de la Tierra y de los insomnes pudieron entrar al santuario interno, revelando cientos de años de conocimiento olvidado, que recuperaron el gran Emperador Calus y sus lealistas.+

+El escriba encargado en esta fecha futura incluirá detalles adicionales aquí cuando los secretos perdidos de estos (y otros) mundos ateneos se recuperen. Borra esta nota al pie de página tras la actualización de esta historia.

MCXX.[]

MCXX, predicción. Registrado por el escriba Shagac

Sucedió que, tras reunir su ejército de Sombras, reconstruir su flota y hacer un hogar más duradero del sistema solar, el gran Emperador Calus y su Sombra recibieron mensajes de la Vanguardia de la Tierra y la máquina de guerra Rasputín. Estos mensajes decían: "Retira tus ejércitos de nuestros planetas y lunas o responderemos con fuerza mortal".

Pero el Emperador Calus había visto la muerte en el borde del universo y no tenía miedo, porque estas figuras decorativas y su máquina de guerra no eran la muerte.

El Emperador Calus, con su sabiduría y piedad, dejó que su Sombra de la Tierra negociara con la Vanguardia de la Tierra. A pesar de que la Sombra de la Tierra habló del Emperador y su conocimiento del fin próximo, la Vanguardia de la Tierra estaba tan apegada a sus luchas mundanas que no escuchó nada. Declaró la guerra.

La Sombra de la Tierra se levantó con una furia reprimida que ni el Emperador ni sus consejeros habían visto antes. Temblando, con ira, la Sombra de la Tierra exclamó lo siguiente:

"¿Quién creen que soy? Sin mí, solo tienen un débil ejército de soldados ambivalentes. Soy Cría de Lobo. Maté al Rey de los poseídos. ¡Derroté a Ghaul, desperté al Viajero, silencié a la Luna, detuve la invasión, acabé con la maldición, destruí las casas, maté a la reina! ¡Soy la Sombra de la Tierra!"

En el siguiente silencio, la Sombra de la Tierra continuó con seriedad: "El fin se acerca. Tú y tu pueblo están advertidos".

Como cortesía, se le permitió a la Vanguardia de la Tierra abandonar el Leviatán ilesa, y la Sombra de la Tierra reunió a las fuerzas lealistas. Tras la recuperación del mundo ateneo X, que contenía los secretos de uno de los depredadores más avanzados en el sistema, el Afelio, que tenía el poder de devastar mundos enteros en un parpadeo, la Sombra pudo usar este conocimiento perdido para reconstruir una flota lealista más fuerte y magnífica que nunca.

Con las naves renovadas de la flota lealista, la Sombra de la Tierra lanzó un ataque a la sede del poder de la máquina de guerra, la región de Cuenca Hellas en el planeta Marte. La batalla no llegó a ser una guerra, sino un ataque único e inigualable que dejó la máquina de guerra Rasputín en cenizas.

En este momento fue cuando la Vanguardia de la Tierra se rindió y suplicó piedad, una petición que la Sombra de la Tierra rechazó.

MCXXV.[]

MCXXV, predicción. Registrado por el escriba Ixolt

Cuando el gran Emperador Calus y su Sombra de la Tierra ya casi habían conquistado el sistema, un gran incidente sacudió el Leviatán. Los mecánicos reales informaron que, en las salas internas de la nave, se había hecho una fisura extraña, y de ahí provenía la pestilencia de piras rituales de la colmena. [¡Soy Savathûn, y soy la muerte!]

Fue a través de esta fisura que Savathûn, la reina bruja, logró que sus monstruosos niños entraran hasta el centro de la gran nave y llenaran sus pasillos con sus ruidos y movimientos. La mayoría de los habitantes del Leviatán se cubrieron de pánico y terror. [Mientras este cobarde inventa sus historias y futuros, yo espero. Estos mensajes son mi regalo para ti.]

Pero el Emperador Calus había visto la muerte en el borde del universo y no tenía miedo, porque esta bruja y su progenie no eran la muerte.

Dijo el Emperador riéndose a su querida Sombra de la Tierra:

"Quita a la abominable Savathûn de mis pasillos. No me sirven ni ella ni sus niños. Su trágica hambruna los ha consumido tanto que la colmena crearía una Sombra débil. Elimínalos de ese gran horizonte que nos espera, porque no habrá lugar para ellos en mi mesa cuando llegue el final".

Así que la Sombra de la Tierra exterminó a los niños de Savathûn. Cuando la madre pretendía deslizarse de nuevo a través del hueco por donde había entrado, la Sombra de la Tierra la siguió a su trono y la mató ahí, para enfrentar su muerte final.^

^Una nota para el escriba Shagac: Recuerda que, aunque nuestro gran Emperador conoce muy bien la forma del futuro, no podemos asumir su textura. Abstente de hacer esas suposiciones tan radicales sobre tecnologías desconocidas, como las de los mundos ateneos. Nos ahorrará el gran problema de reescribirlo después. Borra esta nota al pie de página tras la actualización de esta historia y la corrección adecuada del registro del escriba Shagac.

MCXXXV.[]

MCXXXV, predicción. Registrado por el escriba Shagac+

Y así fue cómo el gran Emperador Calus conquistó a sus enemigos con la Sombra de la Tierra de su lado. Había mucha felicidad, porque se había terminado la lucha por evitar el fin del mundo, y las personas de este sistema al fin podían respirar, vivir y amar, en la sombra de su perdición siempre presente.

Ahora el vino real fluye libremente para los amigos del Emperador, y el planetoide de Nessus tiene su hogar eterno en la mesa del Emperador, inmortalizado para siempre como un símbolo de celebración.

Después de la destrucción de la máquina de guerra Rasputín, la Sombra de la Tierra convirtió la región de cuenca de Hellas en un monumento al poder y belleza del gran Emperador Calus. Se demolió el antiestético "BrayTech Panorama Futuro" y se creó el Templo de la juerga, en el que todos los del sistema celebraban los logros del gran Emperador, y la roja arena imperfecta de Marte se volvió una gran marisma sulfurosa, apta para regodearse en tranquilidad.

En la Tierra, la humanidad celebra el festín del Emperador Calus, un día de alegría y agradecimiento. Los niños usan máscaras doradas del bello rostro del Emperador y representan la historia de cómo recreó este sistema en la sombra del fin del mundo.

¡El pueblo celebra! ¡El Emperador Calus trajo libertad y alegría a los mundos de este sistema!

+A mi más querido escriba Ixolt: una falta de imaginación es un crimen mucho peor que cualquier pequeña exageración destinada a defender y alcanzar la gloria de nuestro amado Emperador. La historia se traza tanto en lo escrito como en la vida.

MCXLII.[]

MCXLII, predicción. Registrado por el escriba Ixolt

El Emperador Calus les describió a sus escribas reales la Gran Revelación que recibió al final del universo. De hecho, su descripción es lo que llegó a ocurrir, y sucede ahora, 118 años después de que el Emperador trajo la libertad al sistema solar.

Primero, un velo de oscuridad descendió en todos los mundos de este universo, tanto que las personas de estos mundos miraban hacia el cielo y solo veían la noche. Todos los mundos, sin importar si su clima o geografía era sintética o natural, crecieron distantes. Las personas de estos mundos, habiendo sufrido esta extrañeza y adversidad, comenzaron a crecer con miedo y desconfianza entre ellas. Muchas muertes ocurrieron durante este tiempo antes del final.

Después, una gran guerra estalló por todas las clases de civilización, sin importar que fueran de mentalidad bélica o pacífica. Estas guerras, que continuaron hasta ahora, se debieron al deseo inútil de posponer el fin de las cosas cuando es imposible que ocurra ese aplazamiento; de por sí, las civilizaciones del sistema solar participan, porque aceptan el próximo final tal como se los mostró su amado Emperador. Aun así, estas buenas criaturas no están exentas de las miserables garras de otros, que pelean ciegamente contra el final inevitable.

Pero sabemos por las palabras del gran Emperador que el sufrimiento terminará. La muerte pronto llegará al universo y reclamará todo para sí misma. Este será el final de todo: todas las cosas con vida y sin vida, todo lo que es real o teórico.

El último en presenciarlo, en ver la muerte mientras que consume todo en este mundo, será el mismísimo gran Emperador.

+El escriba encargado en esta fecha futura modificará el nombre aquí mencionado, en caso de que yo, el escriba Ixolt, falleciera antes de la publicación de este registro. Borra esta nota al pie de página tras la actualización de esta historia.

MCXLIII.[]

MCXLIII, predicción. Escrito por el gran Emperador Calus

Ahora, me quedo solo en el fin del mundo.

Mientras miraba hacia el borde oscuro, que anticipé por tantos años, ansioso, esperanzado, me preguntaba si estaba muy impaciente para eso. De todas formas, no lo deseaba, no, pero acepto que marcar el inicio del tan esperado y bendito final significa una última despedida para ti. Viejo amigo.

Tú y yo siempre estuvimos conectados. Los hilos del destino nos juntaron y ataron, acercándonos cada vez más; a pesar de su lentitud, y ahora me doy cuenta de que, incluso antes de que nos encontráramos, estabas presente en mi vida. El tiempo es una cosa tan extraña y confusa, y percibo mi pasado tan diferente.

Cuando estaba solo en la celda de la prisión del Leviatán, ahí estabas también construyendo mi Casa de las fieras. Creando un monumento para todo lo que podíamos y queríamos hacer.

Cuando me encontré con el vacío, ahí estabas, en algún lugar de esos susurros fantasmales, mi acompañante para suscitar el inevitable fin del mundo.

Incluso antes de conocerte, te busqué. Te estaba buscando cuando encontré mis primeras Sombras. Lamentaba tu ausencia cuando fracasaron. Y sí, mi Sombra, la búsqueda fue exquisita. La espera fue felicidad, pero el momento en que te encontré, la finalización de mi diseño... fueron un deleite puro.

Me ayudaste a recuperar lo que estaba perdido cuando el imperio cayó a manos de la Legión Roja. Además, me ayudaste a construir aún más. Tomamos este sistema juntos. Juntos, creamos un mundo nuevo justo en el momento antes de su final. Y a pesar de que teníamos poco tiempo, no lo desperdiciamos.

No fuiste desaprovechado.

Estoy orgulloso de que fuiste el último a mi lado cuando llegó el fin. No habría elegido a nadie más para estar conmigo.

Gracias, mi Sombra. Gracias por tu sacrificio.

Advertisement